
De vez en cuando me pongo a pensar mucho en que para mí lo que más tenemos que hacer en esta vida es disfrutar de todo lo que podemos disfrutar y ayudar, dejar de ser una persona con el ego grande. Crecer tanto espiritualmente que en algún momento ya casi andas flotando en el aire y pocas cosas te hacen enojar o afectar de muy mala forma. Disfrutar, ayudar, sentir.
Cuando mi papá murió no lloré. Yo perdí una de mis perras, la casa de toda mi vida, mi estilo de vida y a mi papá en muy poco tiempo y creo que no hice duelo de todo eso como debería o como se espera. Creo que me falta muchísimo, pero, ¿cómo se supone que es todo esto del duelo? Cada persona es diferente. Yo a mi mamá ya la lloré todo lo que tenía para llorar. Este año se hacen 10 años de que ella murió y casi no me acuerdo de ella. Si no fuera por fotos no me acordaría mucho de su cara. Solo recuerdo su amor.
La canción kevät 22 de pehmoaino me recuerda tanto a mi papá y al pan con dulce de leche que comía como a las 16 al tomar té, su merienda. No entiendo por qué. Relaciono el pan, dulce de leche, té y esta canción de pehmoaino con mi papá muerto. Lloré a veces.
La canción trata de un romance, pero me quedo con estas partes:
mul ei tuu kevättä ilman sua
no llega la primavera para mí sin vos
mul ei tuu kevät
no me llega la primavera
voisinpa kelata pari vuotta
ojalá pudiera rebobinar un par de años
elää sen ajan uudestaan
vivir ese tiempo otra vez
muuttaa muutaman hetken
cambiar algunos momentos
joitain en haluais kokee ollenkaan
algunos ni siquiera quisiera vivirlos
Mi papá murió en agosto. Era invierno y la primavera estaba cerca. Es curioso.
Lo que más extraño de mi papá es cocinar con él. Me acuerdo que me re gustaba cuando yo estaba en la cocina haciendo algo y le decía que corte las cebollas, por ejemplo. Y no sé por qué recuerdo tanto su pan con dulce de leche y té. Nunca pensé que iba a llorar al poner dulce de leche a un pan, pero eso pasó.
Esto que escribo ahora me hace acordar a un post que escribí en el año 2019, llamado Sos una persona afortunada pero te quejas mucho. ¿Sabes qué persona afortunada sos por poder comer pan con dulce de leche? Sé que suena exagerado, pero lo sos. En eso pienso, en eso pienso ahora. Ahora que ya sé lo que es no tener, puedo sentir aún más todas esas palabras que escribí en ese post. Yo ya lo sabía, pero lo viví igualmente y lo re confirmo; muchas personas son tan afortunadas y no lo saben. Yo quisiera volver a ver a mi papá todo concentrado con el cuchillo y su taza ahí esperando por él para tomar su té. Yo no era cercana a él y es la persona que más daño me hizo, pero lo pude perdonar antes de que murió y eso es tan bueno. No tengo rencores, dejé de tenerlos un poco antes de su partida.
Lo que más recuerdo de él es su campera azul claro y su radio. Hasta hace poquito pude escuchar su radio estando casi dormida y realmente la escuchaba como cuando la escuchaba de lejos porque él dormía escuchándola. Es muy loco lo que nuestra mente puede crear, ¿no? De verdad, pude escucharla como si estuviera a unos pasos míos. Esto quedó en mí.
Entonces, sí, para mí la vida es disfrutar de todo lo que se pueda y dejar ir el ego.
Para mí lo simple muchas veces tiene más significado, como mi papá en una tarde cualquiera, con su té, dulce de leche y su pan. 🤍☕🍞🌼

DEJA UN COMENTARIO:
Publicar un comentario
Me haría muy bien un lindo comentario tuyo :-).